El argentino firmó su mejor actuación en la categoría: fue 8° en la clasificación sprint y mostró ritmo competitivo en un contexto de nuevas reglas y máxima exigencia.
El resultado no fue casual ni aislado. Fue la consecuencia directa de una jornada en la que Colapinto ya había insinuado su potencial, con un 11° puesto en la práctica que, más allá del número final, lo mostró durante largos pasajes dentro del top 10 y en ritmo competitivo frente a su compañero Pierre Gasly.
